viernes, 29 de mayo de 2009

Lo que se ha perdido

Dicen que un zorro atrapado en una trampa se arrancará la pata a mordiscos en un intento desesperado de escapar.


Llevábamos una vida sencilla pero creo que los cuatro éramos muy felices. Nosotros tres al menos sí. Nos ayudábamos unos a otros, nos alegrábamos los unos por los otros, compartíamos una de esas amistades que no se encuentran todos los días. Un día te marchaste y fuimos tres. Seguiste llamando a los demás un tiempo, después te fuiste alejando, un poco y otro poco. Llegó un momento en que te separaste casi por completo, porque la vida seguía y tú no estabas, y cuando estabas no lo podías soportar. Piensas que sin ti el mundo no gira, Antonio, y te aseguro que aquí sigue amaneciendo y anocheciendo cada día, simplemente tú no lo ves.


Rompiste con todo porque te sentías atrapado. Llegaste a sentirte mejor de lo que tú mismo habrías supuesto, los lazos que tenías hicieron tambalear un poco tus impulsos de progreso y tuviste miedo de sucumbir. Nos arrancaste a mordiscos para volver a ser preso de tu libertad. Cuando volvíamos a estar los cuatro juntos te quedabas pensativo, triste... Tú no puedes dejar que los sentimientos se interpongan en esa carrera a ninguna parte que corres tú solo. Nosotros tres aún te echamos de menos, cuando nos entregamos es de verdad.


Escapaste. Soltaste el lastre porque te impedía alcanzar la cima. Ahora estás a punto de caerte, Antonio. ¿Quién te va a ayudar a levantarte?

3 comentarios:

luy dijo...

bueno esto esta a punto de llegar a su fin, solo espero que te sientas bien y que tu decisión por dolorosa que te parezca puedas hacerla , y si no puedes se fuerte sigue adelante con tu vida y olvídalo,estas rodeada de gente que te quiere y ellos te ayudaran a seguir viviendo sin antonio,y algún día cuando vuelvas a leer estas palabras que en su día escribiste llena de sentimientos cruzados veras lo valiente que fuiste,
gracias por compartirlo,espero seguir leyéndote
besossssssssssss

Anónimo dijo...

Por favor, no dejes de escribir... me encantan tus comparaciones, la forma con que describes los momentos... lástima que ahora te inspire alguien que no merece ni el más mínimo esfuerzo.

Siempre he pensado que la indiferencia es el mejor desprecio, no obstante, respeto tu decisión de vengarte y mañana, como hasta ahora desde que descubrí tu blog, entraré impaciente para leer una vez más tus relatos.

Espero que tengas mucha suerte y que poco a poco salgas de este pozo en el que te ha metido semejante hijo de la gran (...), estoy segura de que lo harás, a pesar de lo débil que te ha hecho sentir, sabes que eres fuerte y que tus tacones no son los de un maniquí que aparenta ser perfecta, si no los que te permiten mirarle por debajo del hombro por que tú eres mejor persona.

Un fuerte abrazo,

Soledad.

Anónimo dijo...

hola, me tienes atrapada, he leido todo el blog de un tiron. tienes que vengarte, por ti y por las demas mujeres enamoradas que fuimos engañadas vilmente y no tuvimos el coraje de hacerlo. despues olvidalo (que facil decirlo...) no merece la pena que gastes tus sentimientos con esa persona, pero por favor, no dejes de escribir, sigue escribiendo, lo haces maravillosamente bien aunque comprendo que ahora te estas dejando el alma, pero cuando todo esto pase, que pasara, sique escribiendo...
un beso, isa.